miércoles, 12 de agosto de 2026

Soberanía y liderazgo.


 

Jesús A. Jiménez Peraza

@jesusajimenezp

 

El desconocimiento del concepto  de soberanía y la falta casi absoluta de líderes, son  puntos negativos y relevantes en la actual política nacional.

La soberanía no la percibimos,  simplemente porque no es un derecho individual aunque somos cotitulares en su ejercicio.  Para que apreciemos la dimensión del significado, refiero que ejercemos soberanía directamente como pueblo, cuando la república ejerce el poder en cada espacio físico del territorio (art. 11 CN1999); cuando un juez dicta una sentencia o cuando los diputados sancionan una ley, puesto que indirectamente, pero de manera protagónica,  la hacemos valer cuando designamos los representantes de los Poderes Públicos (art. 5 CN1999).

El ejercicio de la  soberanía conforme al Preámbulo de la Constitución Nacional de 1999,     siguiendo las doctrinas clásicas de  Jean Bodín, John Locke, Jean Rousseau y su materialización con la Revolución Francesa, implica las defensas del sistema democrático que hemos hecho nuestro desde hace mucho tiempo y por el que se ha pagado un precio muy alto, con la vida y la libertad de muchos connacionales a lo largo de nuestra historia; también afianzando el federalismo y la descentralización; aceptando la integración latinoamericana conforme a los principios de la no intervención y autodeterminación; defendiendo nuestro territorio, entre otros actos significativos.  En la práctica al no sentir  la soberanía, estamos dando la espalda a todos estos valores, principios y conceptos.

En contracara, aceptamos la ausencia de soberanía cuando admitimos gobernantes y comisiones ad hoc sin que haya una consulta popular para su designación o cuando nos constituimos  en botín de guerra y pagadores de gastos sin explicación ni regateo.

Todos los poderes del estado perdieron su legitimidad durante el desempeño o lo están desde su origen, de manera que requerimos con urgencia legitimar las autoridades porque son ellas quienes, en nuestro nombre, pueden ejercer los actos que materializan el concepto abstracto y programático de la soberanía.       

El actual proceso político - social para finalizar la etapa socialista del siglo XXI, nominado así solo para separar el  post chavismo, aunque no existe como periodo histórico valido,   requiere de orientación apropiada que nos permita tomar nuestras propias decisiones. Necesitamos líderes y este es otro menudo problema. En general, quienes  buscan ocupar ese lugar de privilegio dentro de la sociedad venezolana, se acomodan al facilismo y las circunstancias pero esa conducta es antípoda  de apropiada conducción. El líder es quien dice y hace cuanto sea beneficioso para el pueblo, debe proyectar, explicar, mantener y ejecutar ideas, debe parirlas, no repetir lo que sea más fácil o le permita ganar adeptos. Tampoco es líder quien aceptó en el pasado inmediato lo que hoy rechaza por conveniencia.

Líder fue Moisés, condujo a los hebreos a través del desierto hacia la tierra prometida, venciendo al faraón y a las diez plagas que impedían la travesía. Líder fue Simón Bolívar, en sus discursos trazó un camino y con su espada, superando dificultades, liberó cinco naciones. También lo fue sir Winston Churchill, al ofrecer sangre, sudor y lágrimas, ante el Parlamento Británico recién comenzada la II guerra mundial con Inglaterra al borde de la rendición ante los nazis. A pesar de ello no habló de comodidades ni medallas para Adolph Hitler.

La sola insinuación  sobre la creación del Estado 51 y la intromisión en nuestra política local, es un irrespeto de EEUU a nuestra soberanía y la omisión de respuesta contundente, es falta de un líder que la instrumente. Por cierto, la propuesta no tiene fundamento como algunos ad aláteres pregonan, en la renovación de la doctrina Monroe proclamada en 1823 por el presidente James Monroe, para apuntalar el proceso independentista de las colonias de América Latina contra las potencias europeas. El fin era evitar la expansión europea hacia nuestro hemisferio, no que EEUU se adueñara de nosotros. Dios bendiga a Venezuela!.

jesusjimenezperaza@gmail.com

12/agosto/2026.

1 comentario:

  1. Un buen articulo, excelente fundamentación. Nacionalista.

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Soberanía y liderazgo.

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