Emblema de nuestra primera Constitución Nacional, sancionada el 21 de diciembre de 1811. La primera también de América Española, precedida solo por la de EEUU (1787) y la Imperial de Haití (1805).
sábado, 16 de septiembre de 2017
El diálogo…..otra vez.
Jesús A. Jiménez Peraza
@jesusajimenezp
Durante la presente
semana estuvo nuevamente sobre el tapete de la política nacional, el tema del
diálogo. Por supuesto, estoy plenamente de acuerdo con el intento, porque su
antípoda es la guerra o confrontación que ningún ser humano puede querer. Pero en
nuestro caso concreto, algunas circunstancias deben variar para que sea
fructífero. Creo que los fracasos anteriores evidencian la necesidad de atender
por lo menos los siguientes aspectos: En primer lugar, las partes deben estar
convencidas que es un mecanismo necesario, como en efecto es, para la consecución del fin principal
de reimpulsar a Venezuela y sacarla del estado deplorableen el cual se encuentra. La mezquinamotivación decada una de las partes debe ser considerada como secundaria. Todos los
problemas, incluidos los que aparentemente son imposibles de resolver, pueden serlo a
través del diálogo. En algún escrito anterior he hecho la siguiente referencia
sobre un pasaje en el libro del
científico Stephen Hawking (“Breve historia de mi vida”) quien recuerda como
Adolph Hitler y sir Winston Churchill acordaron no bombardearse recíprocamente
las ciudades de Oxford y Cambridge, en Inglaterra, ni Gotinga y Heidelberg, en
Alemania, para preservar los tesoros artísticos en ambas ciudades eminentemente universitarias, a pesar de las marcadas diferencias entre ambos líderes y lo cruento
de la II Guerra Mundial. No es
posible entonces que los polos en los cuales está separada políticamente Venezuela,
no sean capaces de acordar puntos en discordia para salvar a un país que les es
común. En segundo lugar, el árbitro y los representantes de las partes. El
primero debe ser imparcial y en lo posible con entrenamiento suficiente para
moderar, con posibilidades de éxito, en el conflicto. El presidente Danilo
Molina de República Dominicana y el ex presidente español José Luís Rodríguez
Zapatero, no parecen generar confianza en una de las partes y ello dificulta un
feliz resultado. En el mundo y en el país, existen centros especializados en
conciliación y arbitraje, que manejan métodos y técnicas apropiadas, a los
cuales pudiéramos recurrir. En cuanto a los mandatarios o representantes de las
partes, es decir, del gobierno y la oposición venezolanos, tengo la impresión
que están agotadas sus aportaciones, el Dr. Jorge Rodríguez señaló por
televisión que “he asistido a más de cien
reuniones relacionadas con el diálogo”, significa entonces que tiene pocas
posibilidades de conseguir un acuerdo porque sus argumentos ya son repetitivos
e improductivos, por razones elementales de desgaste. En cuanto a los voceros
de la Mesa de la Unidad, aunque no cuestiono su legitimidad como representantes
del sector opositor, me parece que también están agotados por sus constantes
intervenciones en ese sentido y propician que el gobierno se limite a
cuestionar sus actuaciones personales en otros escenarios, lo que desmejora las
posibilidades de coronar acuerdos. Incluso a algunos les oí decir que se
reunirán con el presidente dominicano, no con los representantes del gobierno
venezolano lo que implica que no tienen mayor interés en dialogar, faltando la
condición básica que señalé en primer término. Quizás pudiera probarse con
otros personajes representativos de una oposición ampliada. En tercer lugar, la
agenda. El gobierno aparentemente busca reconocimiento internacional como país
democrático y el cumplimiento de su período, mientras la oposición pretende acortarlo,
el desmontaje de la Asamblea Nacional Constituyente y la libertad de los presos
políticos. Todos estos ítems son en extremo importantes como objeto de la
conciliación, pero debe anteponerse la satisfacción de las necesidades
primarias de provisión de alimentación y medicamentos para la población. El abastecimiento
de productos básicos ha de ser la prioridad y, en la sobremesa, se desarrollan
los demás temas. Esto es elemental, seguro estoy que un acuerdo de partes en
este sentido facilitaría la creación de canales internos y externos para traer
alimentos y medicinas, que obviamente aligeran la pesada carga que soporta en
la actualidad el pueblo venezolano. Dios proteja a Venezuela!
Buenas tardes Chubeto, en esa agenda de reuniones es recomendable que se incorpore como punto de la misma, el cese de la persucucion a los Magistrados Legitimos y su inmediata incorporacion al cargo de los 13 principales
Muy deacuerdo mi estimado Dr. Chubeto
ResponderEliminarBuenas tardes Chubeto, en esa agenda de reuniones es recomendable que se incorpore como punto de la misma, el cese de la persucucion a los Magistrados Legitimos y su inmediata incorporacion al cargo de los 13 principales
ResponderEliminar